NUESTRA HISTORIA
Desde el mar hasta aquí, con las manos y el corazón
Detrás de cada rincón de O Refuxio do Náufrago hay una vida entera de trabajo, salitre y sueños. Digna Romar Mouzo comenzó su camino en el mar junto a su marido, con una embarcación de artes menores que fue su sustento durante más de 20 años.
Ella no solo desmallaba el pescado o preparaba las nasas. También buscaba carnada, vendía el marisco, llevaba la contabilidad y gestionaba todo lo necesario para que la embarcación saliera a faenar. Su vida fue, durante décadas, la de una mujer de mar: fuerte, constante, silenciosa y resistente.
Tras la jubilación de su marido en 2019, Digna tuvo que dejar el mar. Pero no quiso dejar atrás su vínculo con él. Nació entonces un sueño que llevaba años gestándose: transformar su antigua casa familiar en un refugio para quienes buscan algo más que alojamiento.
Camelle en el corazón, siempre presente
Digna no solo fue marinera. También fue vicepatroa mayor de la cofradía de Camelle, presidenta de la Asociación de Veciños desde 2012, y pieza activa en la vida de su comunidad.
O Refuxio do Náufrago refleja todo eso: su carácter, su compromiso y su forma de entender la vida. Esta casa es Camelle. Es lucha, es mar, es cuidado. Es una nueva manera de quedarse cuando parece que el mar ya no te deja seguir.
Un refugio nacido de la necesidad y del amor
O Refuxio do Náufrago nace de una necesidad real: la de reinventarse. Pero también nace de un amor profundo por Camelle, por la memoria de quienes vivieron del mar y por la belleza de las historias que este lugar encierra.
No se trata solo de ofrecer camas y desayuno. Se trata de ofrecer un espacio con historia, con alma, con emoción. Una casa marinera restaurada con respeto, donde cada habitación cuenta algo que no debe olvidarse.
En esta costa donde el mar lo da todo y a veces también lo quita, nace nuestro refugio.